Como viene siendo casi una tradición en los últimos años, he aprovechado los últimos días del otoño para hacer una nueva foto a las Pléyades. Se trata de uno de los cúmulos abiertos más impresionantes que se pueden observar y fotografiar.
Desde la antigua Grecia hasta nuestros días, han sido objeto de fascinación de las diferentes culturas y civilizaciones a lo largo de nuestra historia. Cuenta la leyenda que Orión el Cazador, loco de amor, las persiguió incansablemente por toda la Tierra. Para protegerlas de su perseguidor, Zeus las convirtió en estrellas y las puso en el cielo.
Si observas el cielo en las noches de otoño, primero podrás ver las Pléyades. Tras ellas, “persiguiéndolas”, aún se encuentra Orión.
Acompáñame a conocer más sobre las siete hermanas.
El cúmulo estelar
Ubicadas en la constelación de Tauro, y a una distancia de unos 444 años luz de la Tierra, se encuentran las Pléyades, también conocidas como las 7 hermanas.
Alcoyne, Maia, Electra, Merope, Taygeta, Celaeno y Sterope son las 7 estrellas principales que conforman el cúmulo.
Pero no son solo 7 estrellas. Se trata de un cúmulo estelar con más de 1.000 estrellas. A simple vista es perfectamente visible en cielos con poca contaminación lumínica. Con unos pequeños prismáticos, es espectacular, pero si además te encuentras en un cielo oscuro, podrás apreciar parte de la nebulosidad que envuelve al cúmulo.
Las Pléyades son jóvenes. Apenas tienen unos 100 millones de años. Esa cantidad de años puede parecer una barbaridad, pero en términos astronómicos es un suspiro. La Tierra tiene una edad aproximada de más de 4.500 millones de años. Nuestro planeta las vio nacer en el periodo Cretácico, cuando los dinosaurios eran los amos de la Tierra.
Color de las Estrellas
El color azul de sus estrellas se debe a la temperatura de estas. Por si lo desconocías, las estrellas con mayor temperatura son azules. En orden de más calientes a más frías nos encontramos:
- Azul > 25.000K
- Blanco-Azul > 10.000 – 25.000K
- Blanco > 7.500 – 10.000K
- Amarillo > 5.000 – 7.500K
- Naranja > 3.500 – 5.000K
- Rojo < 3.500
Si alguna vez has sentido curiosidad por qué unas se ven de un color y otras de otros, se debe principalmente a esto. Como habrás imaginado la mayoría de las estrellas jóvenes son azules, pero no siempre tiene porque ser así. Evidentemente hay otros factores que influyen en el color, como la masa de la estrella, su composición, su movimiento de la estrella, si hay polvo flotando alrededor (como en el caso de Betelgeuse). Incluso la observación desde la tierra influye.
Una de las cosas más fascinantes de este cúmulo es la nebulosa de reflexión que lo envuelve. La luz azul de las estrellas se refleja en el polvo interestelar creando nubes de color azul que rodean a las estrellas, brindándonos una de las imágenes más bonitas de las frías noches de invierno. Aunque se creía que la nebulosidad nació con las Pléyades, estudios más recientes sugieren que esta nube de polvo no se formó junto al cúmulo, sino que las 7 hermanas están atravesando una región del cosmos con gran cantidad de polvo interestelar. Recuerda que todo el universo está en movimiento: los planetas, las estrellas e incluso las galaxias.
Mi foto de las Pléyades
No tenía muy claro qué iba a hacer el fin de semana que realicé la foto. Tenía en mente varios objetos a los que podía tomar fotos, pero al final me decidí por las Pléyades. Como nunca las había fotografiado usando el filtro Antlia Quad Band, me decidí por éste último para ver que tal los resultados y comparar con la que hice el año pasado con L-Pro de Optlong.
Esta foto la he realizado desde el patio de casa. No siempre puedo salir en busca de cielos oscuros. Gracias a los filtros de banda estrecha y filtros para combatir la contaminación lumínica, se puede realizar astrofotografía desde casa, aunque siempre con limitaciones, claro.
La foto se ha realizado durante tres noches. La primera tuve problemas con algunas nubes que fastidiaron algunas tomas, pero aun así pude sacar 3 horas y 20 minutos de exposición.
Una cosa que me parece importante tener en cuenta a la hora de practicar la astrofotografía es saber cuándo librar tus batallas. Es decir, anticipar si la noche se puede complicar o que la ventana de tiempo que vas a tener es muy corta, ya que quizás sea mejor dejarlo para otra ocasión. Descansa esa noche y vuelve a intentarlo al día siguiente si es posible.
A excepción de las nubes, la sesión fue sin complicaciones. Como he dicho al principio, usé el Antlia Quad Band. Probablemente no sea el mejor filtro para realizar una foto de estas características, pero también quería comprobar de lo que era capaz.

Primera Noche
Una vez montado, contrapesado, todos los cables conectados, etc, oriento el equipo con la estrella polar. Suelo hacer una aproximación con el introscopio de la montura y finalmente lo ajusto con el plugin de N.I.N.A, Three Polar Aligment. Repito el proceso varias veces. Si veo la estrella polar, un par de veces. En caso contrario, entre 3-4 veces, para asegurar que el guiado sea bueno.
Con la montura lista, como aún era algo temprano, fui preparando el enfoque y la temperatura de la cámara. Aproveché, al conectar las cintas, para calentar los dos tubos, el principal y el de guiado. También dejé configurada la sesión con el número de tomas y los segundos por tomas (300).
Como dije en el articulo de Andrómeda, me da excesiva pereza hablar en cada foto del número de darks, Flats, etc. Suelo usar la mitad de las tomas del objeto. Es decir, si tengo 60 lights (llamamos así a las tomas del objeto), pues usaré 30 darks, 30 flats, etc.
Con todo listo, esperé a tener el objeto visible y dejé el equipo funcionando. Cuando hago fotos desde casa y hace frio, como aquella noche, suelo quedarme dentro mientras el equipo se queda haciendo su trabajo. Lo controlo desde el móvil o tablet de forma remota, así voy viendo que no haya problemas con la sesión.
Si sales al campo en otoño o invierno, llevad ropa de abrigo. Toda la que puedas. Aunque parezca que sobre, no está de más y, si es posible, echa una manta también en el coche. De verdad que nunca está de más.
Segunda Noche
La segunda noche sí tuve algunos problemas por pura cabezonería, ya que sabía que el pronóstico no era el mejor y habría nubes molestando. Si hubiese tenido que salir o montar el equipo, habría descartado el intento. Como estaba montado de la noche anterior, estuve varias horas haciendo tomas, de las cuales tuve que descartar al menos 2 horas.
Aún tenía la noche del domingo por delante y sabía que tendría buen pronóstico en cuanto a climatología, nubes y demás.
Tercera Noche
La noche del domingo no decepcionó. A pesar de ser la mas fría de las 3 noches, fue con diferencia la mejor. Pude sacar mas de 4 horas de exposición del objeto. Fue una pena tener que descartar las tomas estropeadas de la noche del sábado, pero en otra ocasión intentaré dedicarle algo mas de tiempo.
El resultado final, es el que ves. Son 8 horas y media de integración, 102 lights x 300”. Como ya comenté con la foto de Andrómeda, y al igual que las otras fotos, está procesada en Pixinsight, con mi flujo de trabajo habitual. No he modificado la paleta de color. Aunque a veces lo hago, en este caso no me parecía necesario:

Nota:
En la foto se pueden ver perfectamente las 7 estrellas principales del cúmulo, así como la nebulosa de reflexión que lo envuelve, creando esas nubes azuladas alrededor de las estrellas.
Además, puede apreciarse el IFN que está por toda la zona que actualmente están atravesando las Pléyades. Habría sido interesante ver el resultado con 3-4 horas mas de integración para poder sacar esto con más detalle.
Al acercarnos más al cúmulo se puede observar cómo la luz azul de las estrellas se dispersa entre el polvo interestelar, dando forma las nebulosas de Maia y Merope.

Si quieres saber cómo los diferentes pueblos y civilizaciones han interpretado este cúmulo estelar a lo largo de la historia, pronto publicaré una nueva entrada dedicada a explorar su impacto en mitos y rituales alrededor del mundo. Desde las antiguas civilizaciones de mesopotamia hasta las culturas polinesias, las Pléyades han tejido un hilo común que conecta a la humanidad con el cielo. ¡No te lo pierdas!
Puedes ir a la segunda parte del artículo desde aquí: Las siete hermanas a través de la historia
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Redacción: Juan F. Artillo
Edición y corrección: Daniel Fernández